Hace un tiempo fuí a la UASD - Universidad Autónoma de Santo Domingo, para los que desconocen el significado de las siglas, y sinceramente quedé perplejo al ver el desorden que impera entre el alumnado y el profesorado.
Pero me llamo mas la atención el como muchos profesores se manejan y "enseñan" en aquel lugar. Lo grande del caso es que aunque ellos tienen varias fichas o quejas de los alumnos, la institución no hace nada para desplazarlos convirtiéndolos en vitalicios del desorden, con la excusa de que ellos tienen muchos años allí y no encontrarían reemplazo fácilmente.
Tuve la oportunidad de vivirlo en vivo y directo cuando fuí a una clase con mi esposa, ya que ella es estudiante de término allá y ví como el profesor llegó tardísimo y diciendo muchísimas malas palabras a todo el que se le cruzaba por el medio. También me cuentan que anteriormente llegaba y decia: "yo como que no toy' en eto' hoy" se levantaba del asiento y se iba.
Además me cuentan que se la pasa enamorando a todas las estudiantes, las provoca, acosa y extorsiona. También utiliza el chantaje en todos los alumnos porque él escribió un libro con temas de las materias que imparte y todo el que la toma debe comprarlo o si no le reprueba.
Sinceramente señores, por eso es que hay tantos "ñames" dizque profesionales de la pedagogía y maestros..... bla, bla, bla.
No entiendo como no existen o no funcionan organismos a los que las personas serias y que valoran su tiempo puedan acudir a querellarse respecto a esas situaciones que se presentan en la universidad más vieja del nuevo mundo.
Mas bien hemos aprendido a "vivir con el problema" mas que a resolverlo porque es algo que se encuentra muy intrínsicamente en nuestra cultura decadente y con bases de doble moral.
Que pena..!! esas son de las cosas que muchas veces nos hace perder la confianza en muchas instituciones no solamente educativas, sino de todo tipo de servicios.
Pero gracias a Dios (como creyente que soy) que también esto sucede porque da la certeza de que lo que escrito esta debe suceder: el desorden imperará en todo el mundo, no habrá respeto, hijos mataran a padres, padres a hijos y el amor desaparecerá.
Dios nos ampare.